COMUNICADO DE ADDE PARA EL DÍA INTERNACIONAL DE LA DANZA
COMUNICADO DE ADDE PARA EL DÍA INTERNACIONAL DE LA DANZA
La danza es profesión, es educación, es cultura y es empleo. Y, sin embargo, continúa siendo uno de los sectores más precarizados y menos reconocidos dentro de las artes y la cultura.
Reivindicamos la importancia de la creación y divulgación coreográfica, de la exhibición y de la investigación en danza, de la presencia de la danza en la educación, en las aulas.
Reivindicamos también la urgente necesidad de un mayor apoyo institucional, estable y estructural, que garantice condiciones dignas para las personas que trabajamos en este sector profesional.
La danza en Euskadi atraviesa desde hace años una situación crítica.
Según datos recogidos en el informe de octubre de 2022 elaborado por el Observatorio Vasco de la Cultura en colaboración con ADDE. Asociación de profesionales de la danza del País Vasco (informe realizado mediante un cuestionario abierto al sector, con el objetivo de obtener datos analizables desde un punto de vista estadístico).
En general, en el sector de la danza se detecta un grado relevante de precariedad. La opción dominante entre las personas encuestadas es la de alcanzar cierta estabilidad con dificultades (36,6 %, manifiesta un itinerario de éxito relativo) pero hasta un 44 % manifiesta algún tipo de inestabilidad, ya sea por la necesidad de combinar el trabajo con otros sectores (21,95 %) o por encontrarse en la situación de seguir combinando trabajo y formación, también con participación en otros sectores distintos de la danza (21,95 %). Solo un 13,4 % manifiesta haber tenido un itinerario fluido hacia la estabilidad laboral en el mundo de la danza, que podría considerarse de éxito desde esta perspectiva.
La intermitencia del trabajo, una característica estructural de los sectores artísticos queda reflejada en el hecho que la media de meses trabajados es de 8,4.
Si atendemos también a los datos de programación cultural recogidos por el Observatorio Vasco de la Cultura en el Análisis de la actividad cultural programada en la CAE del 1 de enero al 31 de diciembre de 2025.
En 2025 se programaron 927 funciones de danza lo que supone un 4,1% del total de la programación recogida en el estudio. La danza sigue siendo la disciplina con menos visibilidad y menor cuota en la programación frente a los 5.898 conciertos programados (un 26,3% de la programación) o las 4.612 funciones de teatro y circo (el 20,7% de la programación).
Si comparamos la programación de danza del año 2024 y el año 2025 veremos que, aunque el estudio recoge una mínima subida en el número de funciones pasando de 907 funciones en el año 2024 a 927 en el año 2025, si observamos los datos por disciplina esta subida solo se aplica en el caso de la programación de la danza tradicional, en cambio en danza contemporánea, ballet clásico u otros se aprecia una bajada en la programación.
Actividad programada y tomada en cuenta para el estudio: Música, teatro, danza, Bertsolarismo y exposiciones.
A pesar de estos datos desoladores que sitúan a la danza en una posición de fragilidad y claramente minoritaria, el sector sigue vivo, y la danza, con mucho en contra, suma un nutrido batallón de creadorxs, educadorxs, intérpretes, gestorxs, investigadorxs comprometidxs en sacar adelante nuestra profesión.
La realidad laboral de la danza implica, en la mayoría de los casos, multitarea, intermitencia y autoempleo. Hacer de la danza una profesión no debería implicar precariedad ni renuncia a derechos laborales básicos.
Por todo ello, instamos a las administraciones públicas y a la sociedad en su conjunto al reconocimiento de la danza por su valor cultural, educativo, social y por su contribución a la generación de empleo a impulsar políticas culturales, educativas y laborales coherentes, y a construir un ecosistema sostenible que permita a sus profesionales desarrollar su trabajo con dignidad.




